En siglos pasados eran miles los visitantes que llegaban a El Barco de Ávila de los pueblos cercanos a comprar o intercambiar judías, especias, paños, abarcas, sombreros...productos variados que se vendían en los numerosos puestos que ocupaban la Plaza Mayor y otras calles, como la Calle Mayor.
También durante la feria de ganado se vendían en esta plaza todo tipo de utensilios y objetos, atrayendo la visita de cientos de personas.
Durante el siglo XVIII se construye el edificio barroco conocido como la Casa Administración, actual sede del ayuntamiento desde principios del siglo XIX. De su exterior destaca su buena sillería, la labra del granito en su zócalo, esquinales, impostas y cornisas, o el escudo de armas de los Jiménez Asenjo.
A su derecha, la Calle de la Pasión, donde se encontraba el arco que daba acceso al barrio de la judería que llegaba a la Puerta del Ahorcado, y en el que se agolpaban negocios, comercios y oficios de gran valor.
Ermita de San Pedro
En el año 1662 se construye esta ermita, en el lugar donde nació y murió San Pedro del Barco, santo y vecino de la localidad.
Fueron muchas las virtudes de este monje benedictino, entre las que destacan su capacidad para predicar a los pájaros y animales del bosque o convivir con dos corzas que ayudaban al santo a labrar la tierra. Todo ello le llevó a ser nombrado canónigo de la Catedral de Sevilla por el obispo de esta ciudad.
Fallecido en el año 1149 tras contemplar el milagro de la transformación del agua en vino, es enterrado en la Iglesia de San Vicente, en Ávila. Uno de sus huesos, el húmero, descansó a modo de reliquia en la ermita, encontrándose actualmente en el Museo de la Iglesia Parroquial.
La ermita, como la vida del santo, es austera y sobria. Destaca el granito de su fachada, con su gran puerta central adintelada, o el retablo que contenía la imagen del santo junto con la de San Lorenzo
y San Esteban, cuyas imágenes han desaparecido y de la que tan sólo se conserva la de San Pedro del Barco.
La ermita pasó a ser escuela en 1845 hasta que un siglo después, en 1941, se le devuelve el culto.

Iglesia Parroquial de la Asunción de Nuestra Señora
Declarada Monumento Histórico-Artístico en 1931, es uno de los mejores ejemplos del gótico abulense. Construida en el siglo XII como elemento defensivo, se modifica posteriormente, alcanzando el aspecto original, del que destaca su alta torre, sus ventanas góticas, su ábside rematado por una breve espadaña o su puerta en la fachada sur, acceso actual al interior del templo, que luce bellas arquivoltas, capiteles decorados y la imagen en piedra que algunos atribuyen al retrato del arquitecto del edificio.
En su interior sorprenden las bóvedas de crucería del siglo XIV, su coro con decoración mudéjar, el órgano barroco o el retablo mayor del siglo XVII, protegido por una impresionante verja de forja de
dibujos que separa la nave del altar mayor.
El cementerio cristiano se localizó en su interior hasta el año de 1850, mientras que el judío se localizó junto al árbol de mayor porte y la fuente, y el musulmán en la propia Plaza de las Acacias, junto a lo que
fue el Hospital de San Miguel -uno de los más antiguos de España-, convertido en la actualidad en residencia de ancianos.
Caserío Medieval
Lugar privilegiado para comprender cómo era el urbanismo de El Barco de Ávila en época medieval. Su originalidad, junto al gran número de edificios de interés histórico, le ha valido a la villa el reconocimiento como Conjunto Histórico.
Como se puede contemplar en el plano de Coello de 1864, la muralla protegía unas calles que, adaptadas al terreno, conectaban los puntos de mayor interés, conformando un conjunto urbano homogéneo y singular. Las casas, sin patios internos, con fachada de mampostería encalada y recercados de piedra, se encontraban rodeadas de dos zonas sin construir dedicadas a huertas, todo ello dentro del perímetro amurallado. Sobresalen entre estas casas populares algunas casonas de sillería de granito de dos o tres alturas, con una fachada simétrica y blasones que nos hablan de la nobleza de sus habitantes.
Con el paso del tiempo, la población quedaría dividía en diferentes barrios: el de la judería, el de la morería, el de las Mancebías, Tenerías, el barrio Libre de Tejedores, o el de Sombrereros.



Ermita del Santísimo Cristo del Caño
Se levantó en el siglo XIII como respuesta popular a la aparición de un Cristo de madera de tamaño natural tras una crecida del Tormes. Cuenta la leyenda que el pueblo de El Barco de Ávila llevó en procesión la talla del santo a la iglesia de la localidad, volviendo de forma milagrosa la imagen al lugar junto al río donde se encontró. Este hecho milagroso animó a la población a levantar una ermita en este punto, la del Humilladero.
En el año 1672 se decide restaurar esta ermita, que estaba arruinada. Al excavar se descubre una gran corriente de agua que cruza bajo la ermita, que acaba recogiéndose en la fuente de tres caños que se puede contemplar justo debajo, pasando a conocerse la ermita como la del Santísimo Cristo del Caño.
De su exterior destacan sus sillares y puerta de arco de medio punto, así como la pequeña espadaña que alberga una pequeña campana que se toca durante la procesión el Cristo del Caño.








Puerta del Puente
De este acceso, de estilo románico, tan sólo se conserva su arranque, cuatro dovelas del siglo XV y los restos de lo que fue el escudo de los señores de Valdecorneja (los Álvarez de Toledo), destruido durante la Primera República.
Esta puerta, desviada de la línea del puente para reforzar el amurallamiento y en la actualidad más baja que en origen, se construyó con dos lienzos de sillares y relleno de mampostería, sin levantar a sus lados ningún tipo de torreón defensivo como ocurrió en la construcción de la Puerta del Ahorcado.
En el arco interno se pueden apreciar algunos restos constructivos, como el quicio de la puerta en su parte superior, o el hueco dejado por el mecanismo de cierre.
Puente Medieval
En este puente, de más de 140 metros de longitud, se unían numerosas vías pecuarias que partían de Ávila, Palencia y Burgos, e incluso un ramal de la cañada real leonesa occidental.
Probablemente construido entre los siglos XII y XIII, durante la Guerra de la Independencia las tropas francesas destruyeron en su retirada una torre que se encontraba en el centro del puente, así como uno de los ojos centrales. Tras su restauración se levantó de nuevo el ojo central, pero no se recuperó la torre, quedando el puente tal y como se puede contemplar en la actualidad, con sus ocho ojos, dos de ellos de arco ojival, y sus 6 tajamares y contrafuertes de diferentes dimensiones y trazado.
A principios del siglo XX se construye el Puente Nuevo, quedando el medieval como vía de comunicación local entre El Barco, el Cristo del Caño y los pueblos del Aravalle, perdiendo la mayor parte de su circulación.
Calle de la Gallareta
Es una de las calles más estrechas, cortas y fotografiadas de la villa, cuyo nombre proviene de la existencia en las cercanías de granjas de gallos. Se le conoce también como Calle de los Combates, debido a los enfrentamientos que durante la Guerra de la Independencia se desarrollaron en esta vía.
En este punto se encontraba uno de los diferentes postigos que disponía la muralla medieval, acceso formado por una pequeña puerta románica de arco rebajado y escalera, que permitía el acceso directo de los vecinos a la regadera y al molino de Espeñuelas, que se puede contemplar a escasos metros.
La regadera de la villa, construida en la Edad Media, dirigía el agua hacia el interior del recinto amurallado para abastecer a la población a través de dos pequeños túneles de arcos rebajados. A su vez, la canalización permitía el riego de las huertas cercanas a la localidad.



Puerta del Ahorcado
Es esta la única puerta que se conserva en la actualidad de las 4 que poseía la muralla originariamente.
Era conocida originalmente como Puerta de Piedrahíta o Puerta de Ávila, al situarse en el ángulo sureste de la muralla, donde nace el camino que unía la población con dichas localidades.
Construida en el siglo XV, la puerta se flanquea con dos imponentes cubos o torreones. Será posteriormente, ya en el siglo XX, cuando en su restauración se remata la puerta con almenas y ventanas aspilleras.
Su nombre procede de una leyenda que cuenta, sin que exista documentación escrita sobre el hecho, que en el año de 1578 los habitantes de El Barco de Ávila denunciaron los abusos del alcalde del Castillo de Valdecorneja a su dueño, el Duque de Alba, D. Fernando Álvarez de Toledo, quien tras confirmar los hechos manda ahorcar al alcalde en esta puerta.




Y nos vamos con la satisfacción de haber recorrido en 2 horas y 45 minutos toda la villa por completo y con una visita muy completa con audioguías en cada punto.

Piedrahíta
Piedrahíta
Desde El Barco de Ávila hasta Piedrahíta son 21 km, unos 17 minutos en coche.
La verdad es que después de la maravilla de El Barco de Ávila, la visita a Piedrahíta con todos los respetos se nos hizo corta. No solo porque es más pequeña sino porque no está tan bien indicado todo. Había algún QR con información, pero no funcionaba.
Los puntos recorridos fueron :
Plaza Mayor (Plaza España)
Se corresponde con la típica plaza castellana, porticada en casi todo su perímetro. El conjunto está formado por 41 edificios tradicionales donde se localizan 57 viviendas y 20 bajos comerciales y de servicios varios. También se encuentran dos edificios singulares: la iglesia parroquial y el ayuntamiento.
En general, los edificios son de construcciones antiguas y tradicionales situadas sobre manzanas medievales.
La antigüedad de los edificios supera los cincuenta años, aunque algunos se han elevado en los últimos años, manteniendo el estilo de la plaza. Se pueden apreciar diferentes estilos y épocas en ella, desde finales del S. XV. Quizás el más antiguo es el edificio del Consistorio, sin olvidar la iglesia.
El estado de conservación de los edificios es bastante bueno, no habiéndose detectado la existencia de ningún edificio en estado regular o malo, respecto a las condiciones de sus elementos estructurales.
La Plaza Mayor pertenece al Plan Especial de Protección y Conservación del conjunto Histórico Artístico de Piedrahíta.
Iglesia de Santa María la Mayor
Dirección: Plaza de España 20.
Consagrada a la Asunción de la Virgen y construida en el siglo XIII, ha sido objeto de múltiples modificaciones.
Para algunos, pudo alzarse sobre el antiguo Palacio de Dª Berenguela (reina madre de Fernando II el Santo), amparados en la leyenda que alude a este hecho en una tabla de aniversarios de 1721 que se encontró en el interior del templo.
En
este enlace podréis encontrar más información y fotos.
Teatro Somoza
Dirección : C/ Calvo Sotelo 5
El teatro de Piedrahita se encuentra localizado en una de las calles principales de la villa. Conserva en perfecto estado su fachada histórica y es el lugar perfecto para celebraciones y actos ya que dispone de un amplio escenario y un anfiteatro.
Convento e Iglesia de las Carmelitas Descalzas
Dirección : Plaza de Nuestra Señora del Carmen 5.
Su fundadora fue María de Vargas y Acebedo, en torno a 1460.
Situado en la parte oriental del casco urbano ocupa junto con su huerta un extenso espacio del recinto amurallado.
Conserva la iglesia de estilo gótico, la portada, el convento es de finales del S. XV, con gran portalón protegido con alfiz de firmas escalonadas y escudo de la Casa de los Alba. El interior está muy reformado y destaca una capilla particular, cubierta con crucería. Cuenta con la obra titulada “El Granadino” del pintor Alonso Cano que tras ser restaurada fue muestra en las Edades del Hombre . Actualmente se conserva en la sala museo.
Más
información aquí .
Casa de José María Gabriel y Galán
Dirección : Plaza Nueva de la Villa s/n.
Recibe este nombre por ser la residencia del poeta durante el ejercicio de su magisterio en la villa.
Fue casa del administrador del Duque de Alba, estación telegráfica y consultorio de salud, sucesivamente hasta que, en 1875, pasó a ser propiedad del ayuntamiento, destinándose entonces a escuela pública y residencia del maestro.
El conjunto arquitectónico está formado por dos edificios de épocas y estilos distintos, unidos por un patio común. La parte más antigua es una casa solariega con planta en U, fachada de sillería irregular y vanos adintelados, excepto el balcón con arco conopial. La construcción más moderna, adosada al patio, es de planta rectangular con revocados y huecos y esquinas recercados.
Se encuentra en buen estado de conservación.
Actualmente alberga una biblioteca, un archivo municipal y una hemeroteca.
El 29 de mayo de 1981 fue incoada su declaración como monumento histórico-artístico, y fue declarada Bien de Interés Cultural con la categoría de monumento el 11 de marzo de 1993.
El Torreón
Es una torre anexa al Palacio de los Duques de Alba. Conocida como torre del reloj, a la que Gabriel y Galán dedicó su conocida poesía “Los dos nidos”.

Palacio de los Duques de Alba
Dirección : Carretera Pesquera 26.
Para su residencia, los señores de Valdecorneja construyeron el castillo en las afueras de la ciudad amurallada. En los siglos XIV y XV, los Álvarez de Toledo, señores de la villa, eran conscientes de que tenían que defenderse, y será don Fernando Álvarez de Toledo II señor de Valdecorneja, quien inicie la construcción. Y en este lugar nació en 1507 el III Duque de Alba, cuya partida de nacimiento se guarda en el Archivo Histórico.
Fue declarado en ruina en 1752 por el administrador general de las rentas de la entonces Duquesa de Alba. En la segunda mitad del siglo, el XII Duque de Alba, don Fernando de Silva Álvarez de Toledo, decidió construir un palacio que se convertiría en la residencia veraniega de los duques, siguiendo la moda borbónica imperante en la corte. Las obras se realizan entre 1755 y 1766, por el francés Jaime Marquet, según los planos del arquitecto Manuel de Lara Churriguera.
Le precede una vasta plaza con puertas laterales, una torre a modo de atalaya y un hemiciclo con pabellones para la servidumbre.
Posee dos alas laterales avanzadas de un piso bajo y otro en forma de mansarda, sobre cuyas cubiertas se alzan las chimeneas y sótanos abovedados.
En las temporadas que el duque pasó en la villa solía estar acompañado por personajes ilustres. Al morir el duque en 1776 le sucedió en el ducado su nieta Cayetana. Con ella el palacio disfrutó de la compañía, en 1786, de Goya , que pasó ese verano en Piedrahita y al parecer pintó diversos retratos de la familia ducal y pudiera ser que los primeros apuntes de tapices como La Vendimia y el Verano.
El palacio fue destruido en la Guerra de la Independencia. Fue adquirido por el municipio en 1931 , y en la actualidad es el colegio público.
Con esto acabamos la visita de este pueblo.
Desde Piedrahíta hasta Ávila son 65 km, unos 48 minutos en coche.
Ya habíamos estado en Ávila hace bastantes años, y esta vez en realidad solo hicimos una "parada técnica", para pasar la noche allí, e ir al día siguiente a Madrid, para devolver el coche de alquiler y coger el tren rumbo a Barcelona.
Pero nos dimos una estupenda vuelta por esta bella ciudad.
De todas formas os dejamos aquí este QR con los puntos más interesantes que se pueden visitar en Ávila. La recomendamos totalmente, eso sí, como mínimo necesitaréis dos días.
Tenemos que comentar y recomendar con énfasis el hotel donde nos alojamos en esta ocasión.
Hotel SERCOTEL 4 POSTES
Dirección : Avda. Salamanca 23.
En la reseña que hicimos le pusimos un 9, pues nos encantó. Las habitaciones limpias, cómodas. Las vistas increíbles, el personal amable y educado, buenas instalaciones, desayuno bufet perfecto y lo más importante: el precio, para ser un hotel de 4 estrellas nos pareció totalmente ajustado, en comparación con otros que hemos visto por la zona. Además está a 10 minutos en coche del centro histórico( también se puede ir andando). Tiene parking cubierto, aunque también hay bastantes plazas exteriores gratis.
Paseo por las murallas
Llegamos a Ávila desde Piedrahíta a las 19 h. Al ser agosto aún nos quedaban unas horas de sol, y
cogimos el coche y nos fuimos a la joya de la corona de Ávila, las murallas.
Dejamos el coche en un parking.
Cena
Cenamos en un lugar precioso. Es el restaurante del hotel
LAS CANCELAS. El restaurante lleva el nombre de LOS PATIOS DE LA CATEDRAL, ya que se encuentra ubicado en el antiguo patio de columnas de la posada, enfrente del hotel.
La verdad es que el servicio amable, e hicieron que una de las comidas pudiera ser vegana. Bueno, el que parecía el jefe o encargado de camareros no era tan amable, pero ya se sabe...
Los 4 Postes
Este precioso mirador está justo al lado del hotel (por eso el hotel se llama así, y la calle también). A la vuelta para retirarnos paramos allí el coche y pudimos observar el bello cielo estrellado de Ávila y las vista de la ciudad iluminada.
Se encuentra en la margen izquierda del río Adaja, dominando la ciudad desde poniente, y se erige este humilladero (pequeña ermita a las afueras de la población) de San Sebastián, popularmente conocido como Los Cuatro Postes. Y es que el conjunto está constituido por cuatro monolíticas columnas dóricas unidas por un arquitrabe, que ostenta el escudo de la ciudad; en el centro una cruz granítica.
Se construye en 1566, habiendo autores que defienden que se levantó donde en época romana se erigiría un pequeño templo. También hay quienes afirman que se construyó para rememorar el lugar en que Francisco de Cepeda, tío de Teresa de Jesús, encontró a la santa y a su hermano Rodrigo cuando estos huyeron para sufrir martirio en tierra de moros.
Y con esta parada terminamos el día.